Inventario, ventas, taller y clientes en un solo lugar. A1 Brain te ordena el día, te avisa lo que importa y sigue trabajando aunque tú estés atendiendo en el mostrador.
Sin instalar nada. Te mostramos tu propio inventario corriendo.

A1 Brain no se diseñó en una pizarra. Se construyó dentro de A1 Portátiles, en Guayaquil, para resolver el día a día de un negocio que vende equipos y hace taller. Lo que ves funciona porque se usa de verdad, todos los días, frente al cliente.
// Un producto de IMPORTADORA ASMAT ASMAT S.A.
Cada parte de tu negocio habla con las demás: lo que vendes baja del inventario, lo que entra al taller avisa al cliente, y tú ves el día completo sin perseguir a nadie.
Encuentra cualquier producto al instante, con su costo, su margen y lo que queda en bodega.
Arma una cotización en minutos y mándala por correo con su PDF — y pronto por WhatsApp.
Cada equipo, en qué etapa va y su presupuesto. El cliente sabe cuándo recoger.
Quién te compra, quién no vuelve hace tiempo y a quién vale la pena llamar hoy.
La dirección ve las cifras y el CRM; el equipo ve su trabajo. Nadie ve lo que no debe.
El sistema anota cada acción, de arriba hacia abajo, y te avisa si algo raro pasa.
Toca tu bandera y el sistema entiende tu impuesto y tu moneda. Todo Latinoamérica y EE.UU.
Pregúntale qué vendiste, qué falta en bodega o quién te debe. Contesta en palabras.
Compras, inteligencia de negocio, automatización. A1 Brain crece contigo.
A1 Brain maneja tu negocio por dentro. A1 Market lo hace visible por fuera: toma tu inventario y lo publica como un catálogo web, listo para que los clientes te encuentren y te escriban.

A1 Brain nació en una tienda de computadoras con taller, y hoy ya se muestra funcionando en otros rubros. El que no está en la lista, lo configuramos.
Nos escribes, cuadramos media hora. No necesitas instalar ni comprar nada para verlo.
Cargamos una muestra de tus productos y te mostramos A1 Brain con tus propios datos, no con ejemplos.
Si te convence, migramos tu información en orden y tu equipo empieza a trabajar. Te acompañamos.
Lo construyó un dueño de tienda para su propia operación. Resuelve problemas reales, no de folleto.
Demo en vivo con tus datos. Nada de "confía en mí": lo pruebas con tus propios ojos.
Cada acción queda registrada, con respaldo diario y alertas si alguien comparte su clave.
Local, directo y en tu zona horaria. Cuando algo urge, respondemos.
El precio se ajusta a tu tamaño. En la demo lo cotizamos contigo; sin letra chica.
Media hora. Con tus productos. Sin compromiso.